Bandas Bollinger
Tres líneas: una media móvil central y dos bandas a ±2 desviaciones estándar. Miden volatilidad.
Las bandas de Bollinger dibujan un pasillo alrededor del precio: en el centro, la media de las últimas 20 sesiones; arriba y abajo, dos líneas situadas a dos desviaciones típicas de distancia. Estadísticamente, el precio debería pasar dentro del pasillo la gran mayoría del tiempo.
Lo que las hace distintas de un canal fijo es que el pasillo respira. Cuando el mercado se agita, la desviación típica crece y las bandas se separan; cuando se calma, se estrechan. Miden volatilidad relativa a cada momento, no una distancia constante, y por eso funcionan igual en un activo tranquilo que en uno que se mueve un 10 % al día.
El error clásico —y es un error caro— es leer el toque de la banda superior como señal de venta. Salir del pasillo no significa que el precio vaya a volver dentro: significa que está haciendo algo poco habitual respecto a su propio comportamiento reciente. En una tendencia fuerte, el precio puede recorrer la banda superior durante semanas, y el propio John Bollinger lleva décadas repitiéndolo sin demasiado éxito.
La lectura correcta depende de si hay tendencia o no. En un mercado lateral, tocar los extremos del pasillo suele preceder una vuelta hacia la media, y ahí la interpretación de reversión funciona razonablemente. En una tendencia clara, tocar la banda es más bien confirmación de fuerza. La misma señal significa lo contrario según el contexto, que es justo lo que la hace difícil de automatizar.
El uso con mejor historial es otro: el estrechamiento. Cuando las bandas se comprimen mucho, la volatilidad está en mínimos, y la volatilidad baja tiende a preceder volatilidad alta. No dice en qué dirección se va a mover el precio —eso no lo anticipa ningún indicador— pero sí que probablemente se va a mover. Es de las pocas regularidades del análisis técnico que se sostienen razonablemente bien en distintos mercados.
Un ejemplo de la asimetría. Un activo lleva un mes moviéndose entre 98 y 102 €: las bandas se han cerrado hasta casi tocarse. Publica resultados y salta a 112. La ruptura no era la señal —la señal era la compresión previa, que llevaba semanas visible—. Para cuando el precio rompe, el movimiento ya está ocurriendo.
Sus límites. Las bandas no tienen ninguna capacidad predictiva propia: son una descripción estadística del pasado inmediato. Además, la referencia de dos desviaciones supone una distribución que los precios no siguen del todo — los movimientos extremos ocurren bastante más a menudo de lo que la estadística de manual sugiere. Conviene tratarlas como un mapa de contexto, no como un límite.
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Preguntas frecuentes
¿Qué significa que el precio salga de las bandas de Bollinger?
Que se ha movido más de lo habitual respecto a su propia volatilidad reciente. No implica que vaya a volver dentro: en tendencias fuertes el precio puede permanecer fuera o pegado a la banda durante semanas. Es una descripción de lo inusual del movimiento, no una previsión de lo siguiente.
¿Qué es un squeeze de Bollinger?
El estrechamiento de las bandas cuando la volatilidad cae a mínimos. Suele preceder movimientos amplios, porque los periodos de calma tienden a dar paso a periodos agitados. No indica dirección, solo que es probable que el rango se rompa pronto en algún sentido.
¿Sirven las bandas de Bollinger para comprar y vender?
Como sistema automático, no: la misma señal significa reversión en mercados laterales y continuación en tendencias, y distinguir ambos casos requiere información que las bandas no dan. Funcionan mejor como medida de contexto —¿está el mercado tranquilo o agitado?— combinadas con un indicador de tendencia.
Definición propia, no automática. Si encuentras un error o crees que falta algo importante, escríbenos y lo corregimos.