MACD (Moving Average Convergence Divergence)
Mide la convergencia y divergencia entre dos medias móviles exponenciales para detectar cambios de tendencia.
El MACD es la diferencia entre dos medias móviles exponenciales del precio, la de 12 sesiones y la de 26. Sobre esa diferencia se traza otra media de 9 sesiones, llamada línea de señal. La distancia entre ambas se dibuja como un histograma de barras.
Suena más complicado de lo que es. La idea de fondo cabe en una frase: si el precio medio de las últimas semanas se está separando hacia arriba del de los últimos meses, el impulso es alcista y va a más. El MACD no hace nada más que poner un número a esa separación y avisar cuando cambia de dirección.
Un ejemplo. La EMA12 de un activo está en 104 € y la EMA26 en 100 €: el MACD vale 4. La semana siguiente la EMA12 sube a 106 y la EMA26 a 101: el MACD sube a 5. La separación crece, el impulso se refuerza. Si a la semana siguiente el MACD baja a 4,2, el precio puede seguir subiendo pero está subiendo con menos fuerza — y eso lo ve el histograma antes de que se produzca ningún cruce.
Cómo se lee. El cruce del MACD sobre su línea de señal se interpreta como entrada de impulso alcista, y el cruce inverso como salida. El cruce del MACD sobre el cero indica que la media corta ha superado a la larga, que es un cambio de tendencia más de fondo. Y el histograma, que es la parte que casi nadie mira, avisa antes que los cruces: cuando las barras empiezan a encogerse, la convergencia ya ha empezado.
El error más común es tratarlo como un sistema de compraventa automático. En un mercado lateral el MACD cruza su señal cada pocos días, en ambos sentidos, y cada cruce parece un aviso. No lo es: es ruido de dos medias móviles que se enredan cuando el precio no va a ninguna parte. Filtrar por tendencia —usar solo los cruces alcistas cuando el precio está por encima de su media de 200— elimina buena parte de esas señales falsas.
El segundo error es comparar valores de MACD entre activos distintos. El MACD se expresa en las unidades del precio, así que un MACD de 4 en una acción de 100 € y uno de 4 en una de 10 € no son comparables en absoluto. Solo tiene sentido leerlo contra su propio histórico.
Sus límites son los de cualquier media móvil: llega tarde por construcción. Para cuando el MACD confirma un giro, una parte del movimiento ya ha ocurrido. Eso no lo invalida —confirmar tarde es mejor que adivinar pronto— pero conviene saber que no es un indicador anticipatorio por mucho que se venda como tal.
Donde sí destaca es en la divergencia, igual que el RSI: el precio marca un máximo nuevo y el MACD no lo acompaña. Es de las señales técnicas con mejor relación entre lo que avisa y lo que falla, sobre todo en marcos temporales de días y semanas.
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Preguntas frecuentes
¿Qué significa un cruce del MACD?
Que el impulso del precio ha cambiado de dirección. Un cruce de la línea MACD por encima de la de señal indica que la separación entre medias está creciendo al alza; por debajo, lo contrario. Es una confirmación, no una anticipación: cuando ocurre, el movimiento lleva ya varios días en marcha.
¿Para qué sirve el histograma del MACD?
Mide la distancia entre el MACD y su línea de señal, y por eso avisa antes que el cruce. Cuando las barras se encogen, las dos líneas están convergiendo y el cruce se acerca. Es la parte más informativa del indicador y la que menos se mira.
¿Funciona el MACD en mercados laterales?
Mal. Sin tendencia, las dos medias se cruzan constantemente y generan señales contradictorias cada pocos días. El MACD está diseñado para medir impulso, y en un mercado lateral no hay impulso que medir. Filtrarlo con una media de largo plazo reduce bastante el problema.
Definición propia, no automática. Si encuentras un error o crees que falta algo importante, escríbenos y lo corregimos.